La fuente de luz que emerge de cada ser humano puede brillar aún mas cada día, o puede simple y sencillamente atenuarse si no existieran esos verdaderos momentos de meditación.
Estoy decepcionado del mundo terrenal, de la banalidad, superficialidad y empobrecimiento espiritual que se autoperpetúa por el materialismo de nuestra sociedad. Veo a mi alrededor, y son pocos los seres espirituales que encuentro, pero al ver el resplandor en sus ojos, puedo identificarlos inmediatamente.
A veces me pregunto que es la felicidad? Es acaso destacar de alguna manera en la sociedad? Es tener un hogar con una familia perfecta, un trabajo perfecto e ir a misa todos los Domingos? Mi respuesta sigue siendo no, ya que la felicidad la puedo medir en segundos, a diferencia de la cotidianidad que la puedo medir en horas.
Qué existe detrás de la compleja arquitectura que forja cada mente? Cuantos factores tienen que unirse al unísono para que seamos lo que somos, y actuemos de la manera en que lo hacemos? Que diferencia el hábito aunado al cariño del amor? En que momento de nuestra evolución intelectual y conceptual entra el parteaguas de la verdad, que nos orilla a poner todo de lado y buscar nuestra verdadera felicidad?
Es acaso filosófico buscar el equilibrio en la introspección que nos permite encontrar la espiritualidad en momentos de correcta soledad para poder desenvolvernos en el universo material? Cual es el objetivo de despertar cada mañana si voy a volver a dormir en la noche?
Quien es normal y quien es anormal? El que se adapta a la sociedad es un individuo normal? Pero si no hubiese "desadaptados" generacionales no existiría el progreso. Acaso no hubieras considerado como desadaptado a tu hijo Bill Gates si a los 20 años hubiese dejado Harvard para dedicarse a jugar con computadoras en tu patio?
Mi felicidad no es alcanzar mis metas, ese lapso es sólo parte de mi aprendizaje. Mi felicidad es verte sonreir.
